La comunicación en las relaciones personales

La comunicación es la base de cualquier relación que podamos establecer con otros seres humanos.

El significado real de la palabra comunicación nada tiene que ver con los mal llamados “medio de comunicación” actuales. Para que exista comunicación entre 2 o más personas debe darse un proceso de interacción, cambio y transformación. Debe ser una relación horizontal entre iguales, donde no existan jerarquías, pero si exista una situación de intercambio y creación entre personas.
Por ello, lo que a día de hoy entendemos por medios de comunicación (televisión, prensa, radio…) deberían llamarse simplemente medios de información, ya que no podemos intercambiar nada cuando leemos un periódico o vemos un programa de la tele. Informar no implica comunicar. Comunicar tampoco es manipular, y conseguir que otras personas tengan el comportamiento que deseamos.
Una mención especial requiere las redes sociales, donde si podemos interactuar y donde si ocurre un proceso de comunicación.
Una buena y sana relación (amorosa, laboral, familiar, amistosa…) lleva implícita una comunicación fluida y respetuosa.
El cómo nos comunicamos influye en gran medida en el tipo de relaciones que tenemos. La verdadera comunicación no empieza hablando sino escuchando.

Como escribió Goethe: “Hablar es una necesidad, escuchar es un arte”.

El arte de escuchar no sólo las palabras (lenguaje verbal) sino saber escuchar lo que no se expresa (lenguaje no verbal).Uno de los mayores problemas a la hora de comunicarnos es que no estamos “escuchando” sino preparando nuestra respuesta.

Cuando una persona nos habla la “escuchamos” en uno de estos niveles:

  • No la escuchamos en absoluto: estamos inmersos en nuestros dialogo interno.
  • Fingimos escucharla: mediante gestos u onomatopeyas (sonidos que se interpretan como que escuchamos).
  • Escuchamos de forma selectiva: lo que nos interesa o lo que queremos escuchar.
  • Escuchamos con atención
  • Escuchamos con empatía: el protagonista de la conversación es el “otro”.

La escucha con empatía es la más productiva a la hora de conseguir buenas relaciones con los demás, implica no juzgar al otro, no dar consejos ni opiniones y requiere entrenamiento. Ya que hemos de darnos cuenta de nuestras propias creencias, juicios, pensamientos y sentimientos. Y como todo ello, afecta a como nos comunicamos con los demás.

Existen 3 formas diferentes de comunicarnos:

  1. De forma PASIVA: Estoy en el otro, en sus sentimientos sin tener en cuenta los míos. Excesiva preocupación por caer bien a los demás y ser aceptado. Evito el conflicto ante todo ya que no me gusta llamar la atención. Utilizo tono de voz bajo y entonación monótona.
  2. De forma AGRESIVA: Estoy en mis sentimientos y no me importan los sentimientos de los demás. Trato de imponer mis opiniones y criterios, incluso utilizando estrategias como amenazas, enfado, reproches e intimidación. Tono de voz alto, gestos corporales amenazantes.
  3. De forma ASERTIVA: Es el estadio intermedio entre comunicación pasiva y asertiva. Soy capaz de defender mis opiniones entendiendo y respetando la de los demás. Tono armonioso y lenguaje amigable.

La comunicación asertiva es la que facilita las relaciones personales ya que facilita la interacción con los demás.

¿QUÉ CONSEGUIREMOS MEJORANDO LA COMUNICACIÓN?

  • Nos permite mejorar las relaciones, a través del conocimiento de uno mismo y de los demás.
  • Nuestra columna izquierda: Al menos que mostremos esa parte, todo serán suposiciones y no sabemos cómo van a reaccionar los demás. Lo importante es “como” lo decimos.
  • Llenamos la cuenta bancaria emocional (confianza, amor, respeto)
  • Nos permite encontrar soluciones más efectivas, más creativas y terceras alternativas, pero sobre todo MUTUAMENTE BENEFICIOSAS.
  • Nos da SEGURIDAD

Te animo a trabajar y tomar conciencia de cómo te comunicas con los demás, y eliminar las barreras que dificultan tus relaciones personales.

Beatriz Torrente Fernández (Ingeniero técnico industrial, Coach ICF, estudiando Pedagogía UNED)