EL CAMINO DEL GUERRERO

Este es el camino del guerrero, es decir el que ama la vida y desea cumplir su propósito en esta encarnación (si por casualidad existiese). Es el camino del guerreo de a pie, el hombre o mujer contemporáneo, no hablamos de guerreros de película o históricos. La gran obra y el combate suceden en su interior. En esta lucha interior, que se representa en nuestro exterior y entorno en modo de tensiones, peleas o enfrentamientos verbales con los demás, podemos observar que la piedra en el camino es el MIEDO. Debemos aceptar el miedo dentro de nosotros mismos y mantenernos en movimiento. La vida está hecha para ser vivida, entonces empieza a vivir y seguir tus pasiones.

La finalidad de este camino es el autoconocimiento, estos miedos son de tu EGO, el quiere quedarse donde está mas cómodo, seguro. Si escuchas tu corazón descubrirás que ese miedo no eres tú y que el camino no es para ti. Para seguir este camino fácilmente necesitamos tener objetivos, este no está para ser alcanzado, a menudo sirve simplemente como una meta a la cual apuntar. Los objetivos se utilizan para tener una meta y no se debe dar demasiada importancia a su logro. Debemos centrarnos en el “viaje” y en el proceso. Vivir la vida como una amorosa excursión, un paseo, con una meta. El regalo es el maravilloso viaje disfrutando de las curvas.

Se necesita flexibilidad, el árbol más rígido se rompe con mayor facilidad, mientras que el bambú sobrevive al doblarse con el viento. Adáptate al camino, sé flexible en tu ruta. Debes encontrar tu propio camino, aprender de los demás, descartar lo que no sirve y adaptarlo a o que tú eres. Escucha a tu alma y tu corazón para recibir orientación y guía, ¿a dónde me quiere llevar?, la respuesta es interior. Si deseas tener una vida feliz y satisfactoria, debes ser flexible y aceptar las cosas como son.

Como dice la frase “ninguna limitación como limitación”, no pongas limitaciones demasiado rígidas, no te autolimites. Si alguien te dice que algo es imposible, no quiere decir que sea cierto. Recuerda, a la mayoría de las grandes personas se les dijo que nunca podrían hacer algo grande, pero siguieron adelante y lo hicieron. Haz lo que te emociona. Otra cualidad del guerrero es no perder el tiempo, “si amas la vida, no pierdas el tiempo, porque de tiempo se trata la vida”, los miedos son unos grandes ladrones de tiempo, no te dejes derrotar. No pierdas el tiempo y haz tus sueños realidad con valentía.

Es necesaria la determinación y perseverancia. La mayoría de la gente se detiene antes de llegar a nada. Se dan por vencidos demasiado pronto. Si quieres lograr tus propósitos y alcanzar cosas grandes, tienes que dejar de revolcarte y saltar de una cosa a otra. “No temas al hombre que ha practicado 10 mil patadas una vez, pero teme que el hombre que ha practicado una patada 10 mil veces.” Actúa, “Saber no es suficiente, se debe aplicar, la disponibilidad no es suficiente, tienes que hacer”. Se puede leer toda la información que quieras, pero si no actuamos, no pasará nada. Debes comenzar a moverte con rapidez para poder llegar a donde quieres.

Acepta, “No te preocupes por lo que es bueno o malo o mejor. No estés a favor o en contra”. Debemos dejar de lado las creencias estrictas, los prejuicios y el juzgar a los demás. No hay necesidad de estar en lo correcto o incorrecto, o ser mejor que el otro. Todo es tal como es, “es lo que es, y no significa nada”. Si no te gusta, puedes hacer algo diferente. En este maravilloso camino es fundamental también la simplicidad, “La simplicidad es la clave de la brillantez”. Simplifica tu vida y elimina lo superfluo, lo mas simple es lo más eficaz. La simplicidad te da la claridad y la paz mental. Somos proclives a complicar las cosas más y más, llenándonos de pensamientos circulares que no llevan a nada.

Por el camino de la vida, este sendero que hemos elegido lleno de curvas, elegantes tropiezos y amorosos encuentros nos damos cuenta durante el camino, que el verdadero camino es el SERVICIO, la manera más satisfactoria de vivir es ayudar y enriquecer las vidas de los demás. Una vez que hemos descubierto qué dar y ofrecer, tu pasión, lo compartimos con los otros. Has encontrado la manera ideal de vivir. “Vive realmente para los demás”.

 

Por: Javier Vázquez